Consejos para comprar ropa de bebé

Consejos para comprar ropa de bebé
  1. Que incorpore broches automáticos (no plásticos pues se derriten al plancharlos). Lo aconsejable es que las camisetas tengan broches en el cuello y que los pantalones los tengan en la entrepierna; es mucho más fácil para cambiarles el pañal.Que las telas sean suaves y fáciles de planchar, preferentemente 100% algodón, sobretodo si el bebé es muy pequeño. Evitar tejidos duros y lanas que pierdan pelusas.
  2. Evitar cinturas con cremallera y botones en las prendas de los recién nacidos. Preferir las cinturas con tela elástica que se adaptan mejor y estamos seguros que no les aprieta.
  3. Preferir cinturas regulables. Cuando son algo mayores, son ideales los pantalones con cintura regulable, de esos que traen un elástico con botones en la cintura.
  4. Pensar en los hermanos más pequeños. Cuando tenemos dos hijos o más del mismo sexo (o no), compramos pensando en todos los posibles usuarios de esa prenda. Crecen tan deprisa que al menos nos conforma saber que las prendas tendrán doble (a veces triple) uso.
  5. Asegurarse que nuestro bebé tiene ropa que combine con lo que vayamos a comprarle. Este consejo va especialmente para los padres que les gusta salirse del clásico azul para niños y rosa para niñas.
  6. Cuando son recién nacidos, preferir los pantalones, peleles y pijamas con pie incluido.
  7. Preferir los bodies a las camisetas, especialmente en invierno. Quedan siempre dentro del pantalón/falda y evita que se enfríen la tripita.
  8. Los zapatos: Para recién nacidos, que sean abrigados (en invierno), cómodos y blanditos. Para los mayorcitos, evitar los cordones; son preferibles los zapatos con velcro que pueden colocárselos y quitárselos ellos mismo.
  9. Los calcetines: ni pequeños ni grandes pues pueden hacerles daño en el pie. En invierno, comprarlos largos hasta la rodilla, pues al alzar al bebé los pantalones se levantan y quedan las piernitas al descubierto.

Preparar la llegada del bebé con los descuentos de MasCupon

Para la mayoría de las familias, preparar y decorar la habitación del bebé es algo más que una laboriosa tarea. Normalmente, alrededor de los seis o siete meses de embarazo, los papás suelen encargar todo lo que el pequeño va a necesitar en su habitación. La decoración, con la elección de los muebles, los colores, el tipo de iluminación, etc., es una tarea con la que disfrutarás. Sin embargo, es preciso organizarte debidamente y no agobiarte. También debes tener en cuenta que el ambiente del cuarto del recién nacido debe ser cálido, agradable, relajante y cómodo.

Pero ahora es todo más sencillo, puesto que puedes comprar todo lo que necesites para tu bebé de forma online y con los grandes descuentos que ofrece MasCupon la dura tarea de ser papá o mamá se hace más sencilla. Antes de comenzar con la preparación de la llegada del bebé os dejo algunos de estos descuentos en el siguiente enlace https://www.mascupon.es/tiendas/codigo-descuento-bebitus/

Al preparar la habitación del bebé, no puede faltar:

  • Una cuna o un moisés para que duerma el bebé. Conviene situarla en un rincón del dormitorio de matrimonio para poder llegar enseguida, en caso de que el pequeño se despierte por la noche. Asimismo, hay que asegurarse de situar la cuna o el moisés en un lugar ventilado y nunca cerca del radiador.
  • ​Un  mobiliario sencillo. Los básicos son: la cuna, el armario y el cambiador. Con estos tres muebles, tienes lo necesario para cubrir sus necesidades (dormir, vestirlo y cambiarlo). Más adelante, en la habitación del bebé puedes adquirir una silla, un baúl para guardar sus cosas o una mesita para cuando empiece a dibujar. Sabemos que todo este mobiliario es caro y se queda prácticamente nuevo enseguida que nuestros hijos crecen, por ello, está bien que ahorremos un poco en él, lo cual podemos hacer gracias a estos descuentos de Regalos.es gracias a MasCupon https://www.mascupon.es/tiendas/codigo-descuento-regalos/
  • Un cambiador. Algunos modelos están provistos de cajonera, en la que se puede disponer todo lo necesario para el cambio.
  • La bañera, que podrá colocar, o no, en su habitación. https://www.mascupon.es/tiendas/codigo-promocional-amazon/

Consejos para preparar la mejor habitación para tu hijo

  1. Cuna. La cuna en la habitación del bebé es esencial para su bienestar, ya que va a pasar muchas horas en ella durmiendo. Debe ser cómoda y segura, y disponer de una barandilla con barras, con una distancia entre éstas de un máximo de 6,5 cm (Ley Europea EN 716/95). La altura de la barandilla desde el colchón será de 60 cm, por lo menos.
  2. Colchón. En cuanto al colchón, existen de distintos materiales. Los más recomendados son el de látex, higiénico y adaptable al cuerpo del pequeño, y el de fibra de coco, que impide la acumulación de humedad. El colchón debe tener las medidas exactas para quedar fijo en la cuna. Entre la funda del colchón y las sábanas de algodón, se debe colocar un protector de tela o celulosa absorbente.
  3. Saco de dormir. En los últimos años, se ha extendido su popularidad entre las mamás, puesto que mantiene siempre tapadito al bebé y le garantiza una temperatura corporal adecuada. Si se utiliza, es mejor no abrigar excesivamente al bebé para dormir. El saco hay que utilizarlo sólo mientras lo exija la temperatura ambiente.
  4. Colores. En relación con los colores de la habitación del bebé, dependerá del toque que quieres darle. Si quieres que la habitación sea clásica y elegante, deberás optar por tonos claros como el beige o el blanco. En cambio, si prefieres que transmita alegría, puedes optar por tonalidades más coloridas. Debes tener presente que, cuando el pequeño es aún un bebé se recomiendan los colores suaves que le aportan tranquilidad y bienestar. Si finalmente decides utilizar un color sencillo y claro, siempre puedes decorar las paredes con papel pintado o algún lienzo bonito como los que puedes encontrar en Linio, ahora con los descuentos mucho más accesible. https://www.mascupon.com.ar/tiendas/cupon-linio/
  5. Iluminación. Con la iluminación es recomendable que, aparte de la luz convencional del techo, la habitación disponga de una luz más tenue. Ésta puede colocarse en una pared o bien ser en forma de lamparita. Es ideal para usarla en aquellos momentos de descanso y relajación: cuando el niño se despierta por la noche o cuando se le acuesta.
  6. Cortinas. Las cortinas son necesarias para controlar la entrada de luz natural durante el sueño diurno del bebé. Es aconsejable que estén hechas de materiales que no atrapen mucho polvo.
  7. Al decorar la habitación del bebé, debes tener en cuenta un aspecto fundamental: la seguridad en la estancia donde duerme. Usa pinturas adecuadas para pintar las paredes, muebles con bordes redondeados, protectores de enchufes y evita objetos que puedan romperse.

Espero que este post os sirva de ayuda, tanto a los papás y mamás primerizos como a los que ya tenéis algún niño pero queréis preparar la llegada de vuestro bebé consiguiendo los mejores precios del mercado.

Antes de despedirme, quiero recordar que cuando vuestro bebé llegue tendrá que jugar y entretenerse con algo ¿no?, pues no olvidéis comprarle algún pequeño juguete para esos primeros meses. Y si te quieres entrener con él yendo al cine, no lo dudes y entra en https://www.mascupon.com.ar/tiendas/descuentos-cine-hoyts/

Llega un bebé: ¿crisis en la pareja?

Llega un bebé: ¿crisis en la pareja?

La llegada de un bebé, como casi todo lo que sucede en la vida, poco o nada tiene que ver con lo que el marketing nos trasmite. No todas las estampas del día a día son tan idílicas cuando aparece el nuevo miembro de la familia, también suceden los problemas que, con calma, paciencia, amor pero, sobre todo con tiempo, se terminan por superar. Los bebés son muy tiernos cuando están apaciblemente dormidos pero también lloran, a veces tanto que logran desestabilizar la paciencia del más tranquilo. Los bebés huelen maravillosamente bien pero para ello habrá que cambiar el pañal unas diez o doce veces al día, a veces con un sueño bastante profundo (sus necesidades fisiológicas no entienden de madrugadas). Las fotos de las revistas no reflejan la verdadera identidad del día a día.

El caos aparece en el hospital. Muchas mujeres, especialmente las primerizas, interiorizan una idea de parto, así como de rostro de bebé, que no cumple con sus expectativas. Un parto difícil o que incluso que acaba en una cesárea pueden traer los primeros «desengaños», las primeras tomas de contacto con la realidad. Una mujer recién parida es, generalmente, una mujer dichosa pero también con un vaivén de hormonas que hacen que vea el mundo de otra manera. Visitas largas con comentarios inoportunos y, sobre todo de gente con la que no tiene la suficiente confianza, hacen que nada más convertirse en madre vea que las cosas no son como las había soñado. Y eso, si no se atiende, pasa factura.

Pero queda lo más importante: llegar a casa. Especialmente para quienes son padres por primera vez todo son dudas; no estar seguros de si el bebé está bien alimentado (especialmente si toma pecho porque no se sabe la cantidad, sólo se sabe si gana peso), no saber el motivo de su llanto (muchos bebés lloran las últimas horas de la tarde por los cólicos del lactante), miedos a no saber hacerlo bien, temor a que se nos caiga, a no saber ejercer, en definitiva, a no ser buenos padres. Todo esto, indudablemente, tiene consecuencias en una pareja. Positivas y a veces, negativas. Pero todo es subsanable.

Hemos hablado con Marina González, experta psicóloga clínica de Cinteco, que nos habla de cambios: «La llegada de un bebé supone muchos cambios para la pareja, cambios a los que se tienen que ir adaptando y como cualquier proceso de adaptación lleva tiempo y no está exento de estrés. Estos niveles de estrés, unidos al cansancio, la inseguridad a la hora de manejar las dificultades, las expectativas que se tienen hacia el otro y otros factores… pueden afectar en la irritabilidad, el nerviosismo, la frustración… y provocar ciertas tensiones en la pareja».

Como en todo en la vida, es importante saber gestionar las crisis que surgen es por ello que son tan importantes «las condiciones previas de la relación de pareja, que sea una relación solida, estable, con buenos niveles de comunicación y por supuesto de afectividad, y que dispongan de habilidades adecuadas para resolver problemas» todas esas cosas fomentan una buena salud en la pareja a pesar de las dificultades. Es decir que si una pareja ya se llevaba mal o muy mal antes de la llegada de un bebé, el nacimiento no sólo no va a cambiar las cosas para bien sino que las empeorará.

Niveles de comunicación: es muy importante saber expresar los sentimientos que uno tiene sin caer en la acusación al otro. Utilizar frases tipo «yo sé que tú haces esto con el mayor de los cariños pero lo cierto es que yo lo percibo como…y no me gusta porque me hace sentir así» Todo ello, claro está, siempre con un tono amable y tranquilo y, si es posible, en el marco de una conversación apacible, es decir, no aprovechar un llanto incontrolable del bebé para expresarse sino un momento de paz, que también los hay, para decir las cosas. De nuevo la psicóloga nos aconseja: «Disponer de estas habilidades no tiene que ver necesariamente con la edad, hay mucha gente joven que dispone de estos recursos, aunque es cierto que la experiencia vital ayuda a tener recursos para afrontar situaciones que pueden generar estrés». Las parejas que hablan, que se escuchan, que se comunican diciendo lo que sienten, tienen altas probabilidades de que todo salga bien, de que se solucionen las cosas.

Entender las necesidades del otro. No sólo la mujer sufre cambios, el hombre también cambia su perspectiva vital. Muchos hombres, con la llegada de un hijo, adquieren un mayor grado de responsabilidad a la hora de afrontar su vida laboral y comienzan a sentir miedos hasta ese momento desconocidos.

Muchos optarán por no decir nada a su pareja para evitar preocupaciones pero eso no significa que no estén durante una primera etapa muy absortos en esa nueva tesitura de vida y de trabajo. Por supuesto, también sienten celos cuando llega un bebé. Aquella mujer que siempre estaba pendiente de él ahora casi nunca está disponible para llevar una conversación de más de cinco minutos. La mayoría de las mujeres (con toda la razón es verdad) no reparamos en esa ausencia que tienen porque estamos muy atareadas con todo lo que se nos ha venido encima; dar el pecho, cambiar los pañales, ahora tiene un gas, ahora no sé por qué llora…cualquier mujer que sea madre entenderá que, no se sabe muy bien por qué, pero cuando tienes un recién nacido en casa, a pesar de que duermen casi todo el día, apenas paras un minuto. Todas esas circunstancias pueden hacer que nos olvidemos de nuestra pareja «momentáneamente» algo que en la medida de lo posible deberíamos evitar aunque no siempre es fácil.

Las hormonas, esas «amigas traicioneras». Las mujeres convivimos con ellas toda la vida pero quizás hay tres etapas en la vida de una mujer que son especialmente complicadas; adolescencia, embarazo/postparto y menopausia. Centrándonos en el tema que nos ocupa, el postparto, las hormonas pueden jugar una malísima pasada que pueden hacer tambalear los cimientos del matrimonio más estable: llantos injustificados, creer que estás sola, que han dejado de quererte, sentirte fea, distinta a quién eras y algo que ayuda poco, dormir a trompicones, hacen el resto. Mucho amor, mucho cariño, mucho apoyo moral con frases tipo, «qué buena madre eres», «qué bien lo estás haciendo», «qué orgullos estoy de ti» hacen más que una terapia con el mismísimo Freud. Muchos abrazos y una clara demostración de que se está ahí para apoyarla en todo hacen el resto.

La importancia de ayudar: Muchos hombres, por temor a no hacerlo bien o por cultura, participan poco o nada en la crianza de sus hijos hasta que estos no caminan. El hecho de que sea la mujer la que siempre se haya dedicado a la alimentación de la cría por dar el pecho hace que, generación tras generación, se siga asimilando ese concepto. Aunque es cierto que poco a poco las cosas han ido cambiando, lo cierto es que muchos padres se acercan poco al recién nacido. Es verdad que son las madres las que dan el pecho pero hay un montón de cosas que ellos pueden y deben hacer, ya no sólo para aliviar a la madre que necesita descansar sino también para establecer vínculos con el bebé. Por ejemplo, quitar los gases. A muchos padres se les da bien esta tarea porque es un rato al día y porque sus manos grandes suelen dar mucha protección al bebé. Pero no sólo eso, cambiar los pañales no tiene que ser un acto exclusivo de la mamá, de hecho, salvo dar el pecho, ninguno lo es. Cuando un hombre llega a casa cansado del trabajo no se encuentra con una mujer que no ha hecho nada precisamente en toda la jornada.